CARRETE DE RUHMKORFF

ONDAS ELECTROMAGNETICAS

IVAN PETROVICH PAVLOV

Observó Ivan Petrovich Pavlov (1849-1936) que las descargas eléctricas de un carrete de Ruhmkorff a través de un tubo Geissler (de vacío con dos electrodos, Heinrich Geissler 1814-1879), se producían de forma oscilante, pareciendo propias de una onda, lo que le indujo a pensar, si el electromagnetismo creaba una onda que se transmitía a distancia.
El físico británico James Clerk Maxwell (1831-1879) en 1860 analizando matemáticamente las ondas electromagnéticas estableció la teoría de los campos electromagnéticos, afirmando que la luz visible era una onda electromagnética. Fue uno de los avances más importantes del siglo XIX. Maxwell aclaró el problema de la naturaleza de la luz, y además se unificaron la electricidad, el magnetismo y la óptica en el electromagnetismo. Fue Heinrich Rudolf Hertz 20 años después, en 1887, el primero en confirmar las leyes de Maxwell con el descubrimiento de las ondas de radio o hertzianas.
 

BOBINA DE RUHKORFF

Los descubrimientos de Faraday sobre la inducción en bobinas con núcleo compartido, abrió el camino hacia los transformadores, destinados a modificar el voltaje e intensidad de las corrientes alternas, aprovechando las variaciones de su campo magnético. Constituidos, los transformadores, esencialmente: Un núcleo de hierro dulce, sobre el que se bobinan, el circuito primario para la entrada de la corriente y el/los secundario/os para la salida de la corriente, después de modificada.
Al ser necesarias variaciones del campo magnético para el funcionamiento de los transformadores eléctricos (variaciones implícitas en la corriente alterna y ausentes en las continuas), se complico su aplicación para transformar las dichas corrientes continuas.
RUHMKORFF
Se conseguía en 1851, época del invento de la bobina del alemán Heinrich Daniel Ruhmkorff, la alta tensión eléctrica por medio de las máquinas electrostáticas. Pero era de esperar que consiguiendo la trasformación por inducción (ya demostrada) con la nueva electricidad dinámica, en este caso de las pilas inventadas por Alessandro Volta, se podían conseguir, voltajes de cien mil voltios o más, capaces de producir el arco voltaico de la misma manera que lo producían las máquinas electrostáticas. En ello estaban varios científicos pero Ruhmkorff se llevo la palma.
Empleó un trasformador con núcleo de hierro dulce (anti corrientes de Foucault), sobre el cual arrollo el primario, de pequeña longitud de hilo grueso de cobre aislado, en serie con un conmutador (disruptor) exterior a la bobina que dejaba pasar alternativamente la corriente por interrupciones, que conseguía un sistema mecánico influenciado por el magnetismo del núcleo; estas alternancias en la corriente, que procedente de la pila pasaban por el primario, inducían en el secundario de hilo de cobre muy fino, aislado y bobinado sobre el primario la corriente de alta tensión.
El primario estaba en paralelo conectado e un gran condensador, para evitar las chispas de las corrientes de ruptura, que hubieran dañado el mecanismo del conmutador.
En el vídeo, para aumentar la capacidad del secundario en paralelo también tiene un condensador circular con dos armaduras y un grueso dialéctico equivalente a una botella de leyden.

Este descubrimiento se utiliza en los tubos de Crookes, destinados a producir los rayos X