EL DILDO DE HOHLE FELS

un falso consolador

El Falo Majador de Móstoles

El hallazgo de esta pieza de cuarcita a principios del 2007, en las inmediaciones de la colonia del Guadarrama en Móstoles, me ha llevado a intentar contactar con numerosos investigadores de universidades nacionales y extranjeras, para exponer mi opinión sobre dicha pieza, que creo tiene relación con otra similar hallada en la cueva de Hohle Fels en Alemania, opinión completamente discrepante, de los investigadores de la Universidad de Tuebingen (Tübingen), que hicieron y describieron el hallazgo.
Mí intento de contactar con personas interesadas para aclarar la cuestión de PHALLUS o MAJADOR, no ha tenido éxito.

Esta historia tiene historia, y no me gustaría se olvidara, fue colocado en http://www.celtiberia.net/, por alguien, copia exacta de mi trabajo y descubrimiento, sin permiso. Quiero dejar claro que si, alguien, coloca un enlace a mi trajo, yo encantado.
De hecho, el nombre El Falo Majador de Móstoles ha adquirido notoriedad. Pero no la suficiente, ya que en Tuibingen siguen empeñados en sacar rentabilidad a su instrumento, vendiéndolo como un masturbador de las mujeres del paleolítico.

Vemos en las imágenes la completa semejanza de ambos instrumentos, con la forma helicoidal grabada en su extremo. No de puede por intereses publicitarios ignorar la evidencia y de paso arremeter contra la inteligencia de nuestros antepasados. No estoy contra la sexualidad femenina. Tampoco se si fue un hombre o mujer quien ideo este artilugio.

Es importantísimo admitir que su inteligencia era comparable a la nuestra, ya que descubrieron las propiedades de penetración y de arrastre del tornillo. Un oopart o artefacto fuera de lugar.

En las imágenes se esquematizan ambos descubrimientos que como resultado nos conducen a la interpretación de majadores o manos de mortero.

Sobre el año 2007 encontré en la zona de los probables yacimientos del paleolítico Móstoleño una piedra de cuarcita, con apariencia de nódulo, inmediatamente comprendí la importancia y trascendencia de este útil.
 
Si buscamos en la Red: "Arqueólogos hallan falo de piedra de unos 28.000 años en sur de Alemania en la cueva del Hohle Fels", o bien, "Falo de 28.000 años de antigüedad hallado en Hohle Fels, Universidad de Tübingen", hallamos fotografías y muchos artículos con resonancia mundial (hasta en Wikipedia se ha incluido).

¡Un Falo del paleolítico!, del que se sienten orgullosos por haberlo sacado a la luz después de reconstruido de numerosos fragmentos.

Lo malo es que la interpretación es errónea, la verdadera la expondré a continuación, es más interesante y revolucionaria.

Este instrumento de Hohle Fels, igual que el encontrado (entero y de una sola pieza) en Móstoles, es una mano o maja de mortero, que por su aplicación y uso, con movimientos rotativos sobre el cuenco de moler ha adquirido un aspecto brillante y cristalino, indicativo de que antes de conocerse la agricultura, ya se molían granos y frutos silvestres, así como venenos, minerales etc..

El error de la interpretación de los científicos de la Universidad de Tübingen y otros, viene dado, por la estructura grabada en forma helicoidal, que la pieza tiene en su extremo. Esta estructura, conduce al profano (que me perdonen los expertos) a la falsa interpretación de Falo ó Pene.

La forma helicoidal en el nódulo de cuarcita necesita varios puntos aclaratorios:

A).- Estos nódulos se encuentran en las proximidades de los estratos de cuarcita de forma natural.

B).- La dureza de la cuarcita es similar a la del acero, probablemente, para trabajar y conseguir la estructura emplearon cristales de cuarzo que por la zona se encuentran, puede que de forma natural o acarreados por el hombre primitivo.

C).- El grabado helicoidal, en realidad es un tornillo y retrotrae la leyenda de que Arquímedes fue el descubridor del tornillo a 26.000 años antes.

D).- Dicha estructura es prueba de lo que denominaríamos, tecnología increíble en la prehistoria, este mismo sistema se emplea hoy, tanto en molillos (manuales) como en molinos industriales para evitar que la materia a moler sea escupida hacia atrás.

Existe otro punto importante en este instrumento, tiene en la parte central dos muescas, posteriores en el tiempo, hechas más torpemente que el resto (probablemente por otra cultura que ignoró su verdadero significado), muescas que sirvieron para atarlo a una horquilla de madera y ser empleado como martillo, como demuestran los golpes en el extremo majador, que afortunadamente, no impiden su interpretación correcta.

Para su mejor comprensión, he reconstruido en granito el cuenco de moler que hace la pieza más didáctica e interesante.

José Martín Roldán

 

    FALO MAJADOR DE MÓSTOLES       EL FALO