EQUINODERMO ENIGMÁTICO

Cistoideo Vermiforme (Echinodermata, Diploporita)

Por
JOSÉ MARTÍN ROLDÁN

En un lugar de pizarras, abundante en oligisto, se encontraba este fósil, un equinodermo vermiforme, enigmático, del Dobrotiviense inferior del Ordovícico Medio de Navas de Estena, Ciudad Real.

En la foto de la derecha se ven perfectamente los poros

Hace unos 465 millones de años, animales cuyos caparazones tenían flotabilidad, como los nautilos, sinuites y este equinodermo, después de muertos, allí iban a parar arrastrados por las olas, entre una espuma roja de oligisto (mineral de óxido férrico) y una capa de dicho elemento, todo junto, hierro y caparazones, se sedimentó, endurecieron y así fueron preservados de deformaciones por presión, erosión, actividad orgánica y de cualquier otro agente destructor. Por ello este equinodermo enigmático, ha llegado a nosotros sin deformación, ni alteración.
Como veis en las imágenes tiene un tallo que no me atrevo a llamar pedúnculo, pues al no haber encontrado la teca entera no tengo certeza de si es la parte aboral o la oral, es una mala suerte, pues seguro que estaba entero en origen, lo conseguí de un fragmento de oligisto que enseñaba algo indeterminado.
Con mucho trabajo y cautela llegue a su conocimiento y observación, le respeté hasta los poros, pero le faltaba ya un polo. Este que vemos no tiene ninguna relación con los pedúnculos que conocemos en los Aristocystítidos ni en los cálix que son diplopóridos, existe un nexo de unión, los poros y las placas con tubérculos mamelonares.
Por no haber ninguna deformación en lo conservado, es probable que en lo que conocemos de la teca, tampoco la ha habido y lo que parece tallo es sin duda parte de la teca modificada, que se adentra de manera decreciente y en cuña, en la parte más ensanchada, que parece conformada como con dos alas para nadar,
o por lo menos para vivir libre en el agua. Todo lo que especulo es la deducción de lo que todos vemos, y creo que el polo que se conserva es el apical, puesto que no se ven indicios de la forma oral. Si bien en este polo vemos poros y estos animales tenían la boca interna y sobre ella la forma pentámera al lado de la cual estaba el hidroporo.
En la imagen de la derecha vemos los poros del polo conocido, en lo que podíamos llamar glabela
.
Como el fósil tiene el epiestereoma no podemos asegurar que tenga diploporos, pero los poros ahí están, poros que nadie sabe que función tenían; supongamos, que succionaban agua, agua que era expulsada por la zona oral como fuerza propulsora, este equinodermo no parece muy articulado para servirse se la teca para nadar y el chorro de agua más o menos fuerte y grande, si que le serviría para ello.
Además en mi trabajo de equinodermos paleozoicos, en estos cistideos describo una pirámide anal que es una válvula de presión. PINCHA PARA VER
Puede ser este equinodermo una fase juvenil que busca sitio para anclarse. También podemos darle la vuelta a mi interpretación y hacer de la zona oral la apical, o conservando la creencia de que sea la zona apical lo anclamos en el suelo y le cortamos las alas. Sea como sea la cosa no es una broma.
En las imágenes superiores esta apoyado sobre un gasterópodo y en vídeo lo mismo.
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